Acabamos con la alternativa al smart fortwo de Toyota. El iQ era 'más coche' que el modelo alemán, pero también tenía mayores dimensiones, así que no resultaba tan práctico a la hora de aparcarlo en cualquier sitio. A cambio, ofrecía cuatro plazas en apenas 3,0 metros de longitud, lo que suponía perder todo el maletero. Como ya supondrás, no acabó de cuajar tanto como el urbano 'inteligente'.