Uno de los biplazas descapotables más curiosos de los últimos tiempos, por su peculiar diseño, es el Renault Wind, cuyo techo metálico estaba conformado por una única pieza. Para guardarlo, primero había que separarlo del montante del parabrisas con un tirador.

Solo se comercializó con dos motores de gasolina, un bloque atmosférico de 1,6 litros y 133 CV, y otro turboalimentado TCe de 1,0 litros y 100 CV.