Otro modelo de Mercedes-Benz, y más concretamente de AMG, también podría identificarse rápidamente por sus llantas, de diseño macizo, casi totalmente carenadas. Hablamos del primer Clase C preparado por la firma de Affalterbach, el C 36 AMG lanzado en 1993, cuyo motor de seis cilindros en línea y 3,6 litros alcanzaba 280 CV de potencia. Estas llantas se utilizaron posteriormente en otros modelos, como el E 50 AMG de 1995.