El primer Audi RS 4 Avant, basado en la generación B5 del Audi A4 y heredero del mítico RS 2, tiene muchos motivos para ser recordado, como su carrocería exclusivamente familiar, las carcasas de los retrovisores en aluminio satinado (por entonces una opción) o el motor 2.7 V6 biturbo, con sus impresionantes 380 CV.

No podemos olvidarnos tampoco de las llantas de aleación de 9 radios, similares pero no iguales a las de otros modelos Audi de la época.