Más que por un modelo, se hicieron conocidas por una versión muy específica: a principios de los años 2000, estas famosas llantas de aleación acompañaban a las variantes de altas prestaciones de los Alfa Romeo más populares de la época, el 147 GTA y el 156 GTA, que también compartían la mecánica, en concreto el motor 3,2 litros V6 de 250 CV.