Si hablas con cualquier persona del antiguo Grupo Fiat (ahora también antiguo FCA) sobre el prototipo Lancia Fulvia del año 2004, inevitablemente te dirán que representa el "mayor arrepentimiento de los últimos 20 años".

No solo porque suponía un perfecto homenaje a uno de los coches más queridos de la historia de Lancia, diseñado por Alberto Dilillo y Flavio Manzoni, ahora director del Centro de Estilo de Ferrari, sino porque estaba listo para llegar a producción, con chasis y motores derivados del Fiat Barchetta, y hasta la fábrica de Turín estaba preparada para producirlo. Lo único que faltó, dicen, fue la capacidad de inversión.