No uno, sino dos prototipos, aparecieron en 2010 y 2013 para celebrar los aniversarios más importantes de la casa de Ingolstadt: los del Audi quattro y el Sport quattro. Surgieron entonces rumores sobre la posible resurrección del mítico coupé turboalimentado, con tracción total, aunque con un diseño moderno.

Si bien las bases mecánicas de aquellos concept eran más que sólidas, nunca llegaron a hacerse realidad. El primero utilizaba la base del Audi RS 5 Coupé, aunque con el motor 2.5 TFSI de la casa, y el segundo recurría a un sistema de propulsión híbrido enchufable de 700 CV.