Este podía haber sido el buque insignia de la marca en el año 2004, cuando se presentó este elegante y futurista prototipo, diseñado por Italdesign y Alfa Romeo, en el salón de Ginebra.

El Alfa Romeo 166 estaba ya al final de su vida comercial (se dejó de fabricar tres años después) y la idea de sustituirlo por un modelo que evocara el esplendor de los grandes Alfa del pasado cobró fuerza, sobre todo porque la marca podía contar con las plataformas de las grandes berlinas americanas de General Motors, si bien la alianza con el gigante estadounidense terminó al año siguiente.