Si hay algo que nunca faltó en la gama de Alfa Romeo, al menos hasta que el último Spider dejó de fabricarse, en 2010, fue un coche biplaza descapotable. Por eso, cuando Pininfarina presentó en el salón de Ginebra de aquel año el prototipo 2uettottanta, creado para celebrar el 80 aniversario del centro de estilo y el centenario de la compañía, muchos esperaban que se hiciera realidad.

De hecho, aquel prototipo montaba un motor de 1,75 litros, turboalimentado y colocado en posición longitudinal, lo que daba además esperanzas sobre el regreso a la propulsión trasera. No obstante, el heredero del Spider nunca apareció, ni siquiera en 2016, cuando FCA arrancó una colaboración con Mazda y produjo modelos basados en el MX-5: los Fiat y Abarth 124 Spider.