Mucho antes del todopoderoso Audi RS 3, el fabricante alemán lanzó su hermano pequeño, el Audi S3, que nació en 1999 como la versión más deportiva de la gama. Equipaba un motor de 1,8 litros turboalimentado, con cuatro cilindros y 210 CV de potencia. Más adelante llegó a los 225 CV.