La versión Turbo S de la nueva generación del Porsche 911 ha recibido importantes actualizaciones en su sistema PAA (Porsche Active Aerodynamics), mejorando aún más el comportamiento del coche. Las aletas de aire activo han hecho su aparición en la parte delantera, lo que ayuda a reducir la resistencia al viento.

Además, el coche suma un splitter delantero, ajustable en tres posiciones, y un alerón trasero, que se puede regular en cinco modos diferentes: Speed, Performance, Eco, Wet y Performance II. El trabajo de estos dos últimos elementos aumenta la fuerza descendente del vehículo en un 15%, llegando a 170 kilos.