Producido desde 2019, el SF90 Stradale no solo es el primer híbrido enchufable de producción de la marca italiana, sino también, el primer Ferrari de serie que cuenta con un sistema aerodinámico activo. En la parte trasera del coche, hay un alerón compuesto por un elemento fijo y otro móvil en forma de cuña.

A bajas velocidades, los dos elementos forman una única superficie alineada, mientras que cuando se cambia de dirección, se frena o se toma una curva a alta velocidad, la parte móvil desciende y deja al descubierto la parte fija, lo que genera fuerza descendente. A 250 km/h, se genera una carga de unos 70 kilos.