Aunque lanzado a finales de los años 60, el 124 es el auténtico icono setentero de la marca, reflejo de una sociedad que crecía, en todos los sentidos.

A pesar de su éxito y de sus múltiples versiones, sin duda, al ver un 124, siempre se nos viene a la cabeza la competición y las gestas del modelo en el mundo de los rallies.

Sin ir más lejos, el tercer y cuarto puesto de Antonio Zanini y Salvador Canellas, con el 124 Special, en el Montecarlo de 1977, secundados por Salvador Serviá, desde la séptima posición general, con un 1430.