Hace 60 años, una leyenda del automóvil nació en Ginebra, el Jaguar E-Type, que causó sensación entre los expertos y los asistentes. Bajo el largo capó, había inicialmente un motor de 3,8 litros y seis cilindros, con poco menos de 270 CV.

Esta mecánica fue suficiente para que el deportivo británico acelerara de 0 a 100 km/h en 7,0 segundos. Además, una velocidad máxima de 241 km/h resultaba un registro espectacular en aquella época. 

Por cierto, nuestra foto muestra al entonces jefe de Jaguar, William Lyons, en Ginebra. Especialmente en Estados Unidos, el E-Type, que era relativamente barato comparado con los deportivos italianos, sumó muchas ventas. El coche se produjo hasta 1975.