Hace 50 años, Alpine presentó el deportivo A310, el sucesor del legendario A110. Este vehículo era considerablemente más grande que su antecesor, para satisfacer las demandas de confort de los clientes. Como ya sabrás, se distinguía por los seis faros individuales del frontal. 

Concebido como un 'Porsche francés', el A310 solo estaba disponible inicialmente con un motor de 1,6 litros y cuatro cilindros, que desarrollaba 115 CV. Sin embargo, el coche costaba tanto como un Porsche 911 S, mucho más potente.

Como último desarrollo interno antes de la adquisición de Alpine por parte de Renault, el A310 ocupa un lugar importante en la historia de la compañía.