Su apellido lo dice todo (biposto significa biplaza en italiano). El deportivo más extremo de la marca del escorpión estaba dotado de un motor turbo de gasolina, con 1,4 litros y 190 CV. 

Este coche podía llevar asientos con estructura de fibra de carbono y cinturones con cuatro puntos de anclaje. Es más, incluso incorporaba redes para los cascos, ubicadas en el maletero, un sistema de escape de Akrapovic y frenos de la casa Brembo.