Los modelos de smart son probablemente el mejor ejemplo de estos vehículos que han mutado de térmicos a eléctricos. De hecho, toda la gama ha sufrido un cambio radical, dejando de lado los motores de gasolina y apostando al 100% por la energía eléctrica.

Tanto es así que smart fue el primer fabricante que convirtió toda su gama a 100% eléctrica, desde 2018.