En la actualidad, la pantalla central de un coche aglutina multitud de funciones, incluso el manejo de la climatización. Por un lado, estos monitores simplifican y 'limpian' los interiores, pero por otro, generan más distracciones al volante porque hay que moverse por submenús.

El ejemplo más extremo es Tesla, que renuncia a botones físicos. Pero cuando estás conduciendo y de repente te encuentras con una espesa niebla, es mejor haber leído las instrucciones de antemano o tardarás mucho activar las luces...