Puede que algunos no conozcáis la historia sobre el nombre del deportivo alemán por excelencia, pero la mayoría sabrán que el sucesor del 356 fue presentado en el año 1963 con la denominación 901. Pero a finales de 1964, cuando arrancó su producción, Peugeot recordó a Porsche que todas las denominaciones de tres dígitos, con un cero en medio, estaban registradas.

Así pues, los alemanes acabaron sustituyendo el 0 por un 1, y de esta forma nació el mítico Porsche 911, cuyo éxito desde luego no se vio afectado por este cambio de nombre. Algunos ejemplares, no obstante, salieron de fábrica con la denominación 901, y hoy en día son todavía más valiosos por su exclusividad.