Por dentro, el diseño es sobrio pero elegante y nada rompe con la armonía del salpicadero. De hecho, si te fijas en las imágenes, podrás comprobar que no hay un selector al uso para el cambio automático, sino que se gestionan desde botones.

También llama la atención el nuevo volante multifunción, con un curioso esquema de dos brazos, aunque no consigue eclipsar a la configuración del salpicadero con una doble pantalla: la de la instrumentación, de 7,0 pulgadas, y la del equipo multimedia, de 10,25.

Por lo demás, el maletero se mantiene en los 185 litros de capacidad y las plazas traseras prometen algo más de espacio, gracias a los 2 centímetros que crece la batalla.