La suspensión activa, capaz de variar su altura o dureza, lleva ya mucho tiempo entre nosotros, pero lo que es novedad es que sea predictiva, es decir, que sea capaz de alterar su comportamiento en función de lo que tiene por delante.

Quizá una de las novedades más interesantes es que estos sistemas permiten, por ejemplo, elevar la carrocería varios centímetros ante un impacto lateral, para proteger a los ocupantes en la mayor medida posible. Esto es algo que vimos primero en el Audi A8, pero que también ha llegado, por ejemplo, al mencionado Clase S.