Incluso cuando se refiere a sus vehículos, el papa Francisco es un hombre modesto. Al poco de ser nombrado papa, recibió un viejo Renault 4, que él mismo probó, según dicen. Incluso en viajes al extranjero, se le suele ver en coches relativamente pequeños. Así pues, este Dacia Duster convertido en papamóvil encaja a la perfección con su filosofía. 

Según Dacia, se trata de un Duster adaptado, basado en la versión de tracción total, con cinco asientos y un gran techo corredizo de cristal, al que se puede añadir una cúpula acristalada. El coche fue adaptado por el departamento de prototipos de la marca rumana, en colaboración con el carrocero Romturingia.