Normalmente los coches creados para las apariciones públicas del papa son de color blanco, pero los que sirven para transportarle rápidamente, de un sitio a otro, suelen ser negros, como es el caso aquí. Se trata de un Mercedes-Benz S 500 Landaulet que Juan Pablo II recibió como regalo en 1997, a título personal. Su motor de 5,0 litros ofrecía unos 320 CV de potencia. 

En la parte trasera, donde se encuentra el 'trono' del papa, se instalaron también dos asientos auxiliares, para emergencias, justo enfrente del principal. Aunque el coche también servía para 'mostrarse' al público, se utilizaba más bien como coche oficial, para traslados.