El GT de primera generación contaba con unas puertas que incluían parte del techo y que tenían una apertura convencional, como en el GT40 original, en el que se inspiró su diseño.

Ya en la segunda generación, presentada hace unos años con un motor V6 EcoBoost en lugar de un V8, el GT estrenó unas puertas con una apertura todavía más llamativa, de alas de mariposa, y también sin marco para las ventanillas.