El primer coche producido por el fabricante americano Saleen, conocido por sus preparaciones para modelos Ford, fue el Saleen S7, cuya impresionante apariencia quedó reforzada precisamente por unas puertas de alas de mariposa. Aquel modelo, presentado en el año 2000, contaba con un motor V8 biturbo de origen Ford, de 7,0 litros y 760 CV de potencia, nada menos.