Hace muchos años que asociamos la marca MINI al mundo de la competición y las carreras, y aunque este mismo año la marca se ha alzado con la victoria en el Rally Dakar 2020, con Carlos Sainz, los clásicos de la firma británica lograron muchos éxitos en competición también en el pasado, incluidos tres Rally de Montecarlo en los años 60, por ejemplo.

Con motivo de la Targa Florio de 1963, la marca intentó hacer más competitivo su pequeño modelo, y ya puedes imaginar cómo: añadiendo un segundo motor. Así pues, este coche utilizaba dos propulsores Cooper 1000 sincronizados.

Los pilotos Paul Frere y John Withmore descubrieron que el coche tenía muy poco desarrollo detrás y eran evidentes algunos problemas, como el funcionamiento poco sincronizado de los dos motores y la insuficiente refrigeración del propulsor trasero, a pesar de las grandes entradas de aire adicionales. 

En aquella Targa Florio de 1963 el MINI 'Twini' acabó en el puesto 27, y como a partir del año siguiente el MINI Cooper S demostró que podía ganar incluso con un único motor, el proyecto de los dos motores no se continuó.