Hay diferentes maneras de volverse loco, pero el británico Matt Everard eligió un camino exclusivo que lo llevó directo a las páginas del Libro Guinness de los Récords.

Según los rumores, todo comenzó con una compra no muy sobria de un tuk-tuk Apinya usado en eBay. En un esfuerzo por justificar su extraño acto frente a su familia, Everard 'inventó' la aventura.

Se necesitaron otros veinte para completar el modelo del récord. El lugar del motor de 350 cm3, el vehículo definitivo equipó un propulsor de 1,3 litros, además de cambios en la suspensión. Y así la historia tuvo un final feliz. El verano pasado, Sir Everard, junto con su primo Russell Shirman, rodó con su tuk-tuk en un aeródromo hasta alcanzar los 119,6 km/h.