La carrera ilegal llamada 'Cannonball Run' es un evento muy antiguo y extraño que atrae a los conductores más alocados de los Estados Unidos. El primer hito en esta carrera lo estableció Erwin Baker, con un trayecto de 11 días, hace más de un siglo.

Desde entonces, muchos han intentado batir este curioso récord que une las ciudades de Nueva York y Los Ángeles, aunque será difícil superar el registro conseguido hace un año.

El trío de amigos (Arne Toman, Doug Tabbatt y Berkeley Chadwick) con un Mercedes-AMG E 63 modificado, con un depósito de combustible adicional de 180 litros y un motor 'vitaminado' con 700 CV, recorrió esos 4.500 kilómetros en 27 horas y 25 minutos.

La velocidad media del vehículo fue de 160 km/h, mientras que la máxima registrada por el GPS superó los 310 km/h. Por su parte, el tiempo total de las paradas de repostaje no pasó del cuarto de hora. Todo, de una forma totalmente ilegal, como habrás supuesto.