Este modelo es otro que, sin duda, es uno de los más icónicos entre los aficionados a la marca de la estrella. Hablamos del Mercedes-Benz CLK GTR, una versión de calle, para homologación, que también era un coche de carreras para la carretera. La toma de aire de techo se ofreció únicamente en el coupé, ya que también hubo una variante descapotable.

En este caso, Mercedes-Benz optó por un motor V12 atmosférico de 6,9 litros, que en este coche de calle alcanzaba 612 CV y 775 Nm de par máximo, nada menos. Las dos últimas unidades fabricadas, no obstante, montaron un bloque de 7,3 litros, con una potencia de 665 CV.