Diseñado, fabricado y vendido bajo la propia marca del centro de diseño Bertone, de Turín, el Freeclimber era un pequeño 4x4 fabricado sobre la base de modelos Daihatsu (Feroza en la primera generación y Rocky en la segunda), que contó incluso con una segunda serie, el Freeclimber II, con líneas reinterpretadas y un aspecto más llamativo.

Entre 1989 y 1993, los modelos Freeclimber equiparon motores de gasolina (y también turbodiésel en el caso de la primera serie) de origen BMW. La producción total superó las 5.000 unidades, algunas de las cuales llegaron incluso a ser utilizadas en Italia por los Carabinieri.