El Espíritu del Éxtasis ahora lo produce una compañía de Southampton, en Inglaterra. El proceso, lógicamente, se ha modernizado, aunque se sigue utilizando la técnica de moldeo a la cera perdida (mediante un molde de cera), como en la época de Sykes y su hija Josephine.

Los diferentes pasos consisten en diseñar digitalmente el Espíritu del Éxtasis y crear una imagen 3D perfecta del mismo. Con esto se fabrica un molde, retocado por especialistas con cuchillas extremadamente finas, y éste se utiliza después para producir un modelo de cera de la figurita, que sirve como molde positivo y luego se cubre con cerámica.

Una vez esta capa se seca, la cera interior se derrite y se reemplaza por acero inoxidable fundido, a una temperatura de 1.600 grados centígrados. Una vez el acero se ha enfriado, el molde se abre y la famosa estatuilla emerge de él. Aun así, el proceso todavía no está terminado, ya que se utiliza una técnica llamada 'peening' para su perfeccionamiento.

Se trata de un proceso de pulido que utiliza millones de bolas de acero inoxidable de apenas 0,04 milímetros de diámetro, que a través de un chorro ayudan a pulir la superficie. Después se lleva a cabo un pulido final, de efecto espejo, y cada figurita terminada, tras pasar muchos controles de calidad, se envía a la factoría de Rolls-Royce en Goodwood.