El Mini Spiritual también se presentó en Ginebra en versión de cuatro puertas, muy similar al Mercedes-Benz Clase A que apareció al mismo tiempo. Al igual que el modelo de Stuttgart, ofrecía un espacio interior realmente amplio. 

Un pequeño coche con la habitabilidad cercana a la del Serie 7. Como en el antiguo Mini, esto era posible gracias a pequeñas ruedas situadas en las esquinas de la carrocería.