En el salón de París del año 2000, se presentó el prototipo del nuevo MINI. Finalmente, prevaleció la idea de BMW de crear un deportivo con tres puertas. Tenía un ligero aspecto retro, pero no tan acusado como el del ACV 30. 

Finalmente, se descartó el esquema de motor trasero, por ser más complejo. Las mecánicas procedían de una empresa conjunta con Chrysler.