Zero Labs, con sede en California, predica valores completamente opuestos: la compañía fabrica SUV eléctricos con una carrocería de fibra de carbono totalmente original, basada en el clásico Bronco. Las diferencias externas son relativamente pequeñas (el coche es muy similar al modelo de la primera generación), aunque se puede identificar por la ausencia de la parrilla convencional. El interior también es nuevo, si bien su aspecto es sencillo.

En lugar del motor original de gasolina, recurren a dos propulsores eléctricos, con una potencia total superior a los 600 CV. Curiosamente, la transmisión es una caja de cambios manual tradicional, de cinco marchas, en lugar de la más habitual transmisión de relación fija de los eléctricos.

En este caso se ofrecen baterías de 85 o 100 kWh, homologando esta última una autonomía de más de 380 kilómetros en el ciclo americano. Ahora bien, si quieres un Bronco eléctrico de Zero Labs, deberás desembolsar al menos 240.000 dólares.