Irónicamente, la lista de hoy concluye con Spyker, el fabricante de superdeportivos neerlandés que, precisamente, intentó salvar a Saab en el año 2010. Desde los primeros modelos, C8 y C8 Laviolette, hasta el prototipo SUV D8, todos los Spyker llevaban una caja de cambios con el mecanismo abierto y a la vista.