Si hablamos de diseño automovilístico, aunque sea de manera tangencial, no se puede pasar por alto la compañía de André Citroën. La marca, que comenzó en el mundo del automóvil en 1919, desde el principio tomó un rumbo propio y vanguardista.

Avances de todo tipo, desde el Traction Avant de 1934, primer tracción delantera, hasta el inmortal 2CV, fabricado durante más de cuatro décadas (1948-1990), o el espectacular DS, uno de los coches más innovadores del siglo XX, que precisamente arrancó la historia de los volantes de un único radio.

En los años 90, los galos tuvieron que dar marcha atrás a este aspecto, debido a la obligación de equipar los volantes con airbag. No obstante, Citroén siguió innovando, y tanto el C5 de segunda generación como el C4 de primera, lucían un volante único, con bloque central fijo y aro móvil.