Cualquier persona tendría más que suficiente si dispusiera de 300 CV bajo el capó de un SUV urbano como el Audi SQ2, pero nos encantaría que la familia RS de la marca alemana se ampliase, así que ¿por qué no un RS Q2 con el propulsor de cinco cilindros de la casa?

En el RS Q3, ese bloque ha desarrollado 367 CV y ahora alcanza 400. Las dos cifras nos valdrían perfectamente para el hipotético benjamín de la saga de Audi Sport.