El sistema multimedia MBUX (Mercedes-Benz User Experience) es la interfaz que utiliza la marca en sus últimas generaciones de modelos, y en este caso permite muchas más funcionalidades.

Para activar los ajustes personales del conductor, el propio coche puede reconocerlo por sus rasgos faciales, mediante el llamado Face ID, que funciona a través de una cámara instalada en el salpicadero. Una vez reconocido, ajusta la configuración del asiento, el volante, los espejos... o incluso sintoniza su emisora de radio favorita.

El sistema también cuenta con control gestual, mediante el cual puedes ajustar el volumen del audio o abrir y cerrar el techo panorámico, por ejemplo. Y, si se te cae algo al suelo del coche, el propio sistema encenderá la luz ambiente para que lo puedas ver.