Rédélé, que logró crearse un nombre en los grandes eventos de competición de la época, como la Mille Miglia o la Copa de Los Alpes, modificó muy seriamente el pequeño 4CV. Ofreció, por ejemplo, una caja de cambios de cinco velocidades, alternativa a la de serie, de tres marchas, y potencias de hasta 43 CV. La marca Alpine, en referencia a las carreras alpinas en las que participaba Rédélé, se hizo oficial en 1954.