Alpine, que logró la victoria en el Rally de Monte Carlo en 1971, así como el segundo y el cuarto puesto con modelos con motor de Renault 16, logró también las tres primeras posiciones de la misma carrera pero en 1973, con el A110 1800, imponiéndose como campeón, por delante de marcas como Porsche, Lancia o Ford

En 1973, con la crisis global del petróleo, las ventas de Alpine se desplomaron, pasando de 1.421 ejemplares a 957 en apenas dos años. Fue en este punto cuando Renault entró en escena para rescatar a Alpine, incorporando la firma dentro de su estructura.