El nombre de Alpine, que pasó a Caterham Cars y luego regresó a Renault, marcó su regreso en 2016 con un prototipo llamado Vision. Fiel al A110 original, tanto en diseño como en nombre, el automóvil se hizo realidad como modelo de producción en 2017.

Con un motor 1.8 TCe, el A110 pudo mantenerse lo más fiel posible al modelo en el que se inspiraba, con una potencia de 252 CV (188 kW) y un peso de 1.080 kilos, gracias a su carrocería íntegramente de aluminio. Más tarde, el Alpine A110 también obtuvo versiones especiales como Légend y Pure, y se añadió a la oferta una versión S con 292 CV.

El futuro de la marca, que también tenía previsto el lanzamiento de un SUV, parecía brillante gracias a la demanda del A110, aunque actualmente, debido a los recortes implementados por Renault, el futuro de Alpine es algo incierto, y los rumores apuntan a que podría reconvertirse en una firma de vehículos eléctricos.