Diseñado para el mercado norteamericano, hablamos de un deportivo un tanto extraño con su diseño asimétrico, de una sola puerta en el lado izquierdo y doble en el derecho. Ese detalle le ayudó a diferenciarse del resto.

Derivado del Hyundai i30 de 2008, tiene su punto débil en el motor de gasolina atmosférico 1.6 GDi de 140 CV. Acompañado por la voluntariosa caja de cambios automática de doble embrague DCT, el modelo coreano no consiguió brillar en el apartado de las prestaciones.

Para la llegada de la versión Turbo, con 185 CV, hubo que esperar a finales de 2012. A pesar de su elevada cifra de potencia, pasó prácticamente desapercibido en nuestro mercado. Con una horquilla de precios, como nuevo, que oscilaba entre los 22.000 y los 25.000 euros, resulta complicado encontrar unidades con pocos kilómetros por 10.000 euros o menos.