No nos sorprende tampoco que por un MINI haya que pagar más que por los rivales directos. En este caso, la tarifa oficial es de 49.600 euros. Sin duda, supone un fuerte desembolso, pero para entenderlo y comprenderlo, hay que considerar la exclusividad del coche y la baja depreciación que tienen los modelos del fabricante británico.

Si no pones precio a tu diversión al volante, aquí tienes una magnífica forma de gastar tu presupuesto.