La zona de carga del vehículo británico ofrece un volumen de 360 litros, que no está mal si tenemos en cuenta que el futuro Volkswagen Golf R, por poner un ejemplo, cuenta con 380. 

El hecho de contar con dos pequeñas puertas para acceder al maletero tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Entre los contras, restan visibilidad al conductor a través del retrovisor interior, pero a cambio, queda un amplio hueco para introducir o sacar el equipaje. Por cierto, los asientos traseros se pueden abatir, con lo que queda un espacio de 1.250 litros.