El habitáculo de cualquier MINI sigue siendo muy especial y un punto muy exclusivo, frente al de cualquier contrincante. Es cierto que el elevado número de mandos en la consola central supone un pequeño periodo de adaptación, pero la alta calidad de realización resulta intachable. 

Como comentaba antes, la visibilidad del conductor es buena en todos los ángulos, salvo hacia atrás, pero tampoco la doble puerta genera situaciones de peligro por reducir algo el campo de visión.