Al volante del MINI JCW ALL4 Clubman 2020, advertimos que no estamos ante un modelo extremo por los reglajes del chasis. De ese modo, la configuración de la suspensión nos permite ciertas licencias al pasar por irregularidades o por 'guardias tumbados'.

Pero lo mejor viene al abandonar la ciudad y afrontar un tramo de curvas, que es donde el coche puede sacar lo mejor de sí. Al tratarse de un MINI, no nos ha sorprendido la excelente agilidad a la hora de cambiar de trayectoria. A esta cualidad se unen una excelente motricidad y un eje trasero bastante dócil. No es un coche 'nervioso', como lo puede ser el MINI Hatchback (tres puertas) por su corta batalla. 

De este modo, el coche no sufre nada a la hora de sacarle las cosquillas y también los frenos aportan un mordiente ideal en conducción deportiva. 

En ese tipo de uso, el motor gasta más de los 8,1 litros cada 100 kilómetros que anuncia en ciclo combinado (homologación WLTP), pero si no lo exprimimos no le cuesta rondar esa cifra o incluso bajarla. 

No se me deben olvidar las prestaciones, pues son muy significativas: velocidad máxima de 250 km/h, autolimitada electrónicamente, y aceleración de 0 a 100 en apenas 4,9 segundos.