Con el cambio de siglo, apareció el M3 E46. Bajo el capó de aluminio del coche, se instaló una mecánica atmosférica de 3,2 litros, con 343 CV (¡a 7.900 rpm!) y 365 Nm. Este motor podía asociarse a una caja manual o a la transmisión robotizada SMG II, ambas con seis velocidades.

En materia de prestaciones, el coche aceleraba de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos, pero más allá de esas cifras, también hay que destacar el dinamismo del vehículo.

La única crítica es que no se fabricó una versión de cuatro puertas, sino que tan solo se comercializó en formatos coupé y cabrio.