A pesar de su elevado precio (los M3 más exclusivos costaban casi igual que un Porsche 911), la demanda del deportivo alemán fue impresionante. Así, para complacer a todos los clientes, BMW decidió ampliar la gama. 

En 1988, nació el M3 Cabrio, con techo de lona plegable, del que solo se produjeron 786 unidades. Sin duda, hoy en día, es un tesoro muy preciado. En total, durante cinco años (1986-1991), se fabricaron 17.970 ejemplares del M3 E30.