El primer M3 debutó en el salón de Frankfurt de 1985 y empezó a comercializarse a comienzos de 1986. Respecto al Serie 3, la estética estaba bien diferenciada y recibió una suspensión modificada, con nuevos componentes e incluso cambios en la geometría.  

También adoptó un equipo de frenos más potente y un motor de 2,3 litros de cilindrada, con 16 válvulas y 195 CV, desarrollado por el director técnico de BMW Motorsport, Paul Rocher.

Gracias a su ligero peso en vacío (1.200 kilos), el modelo alemán aceleraba de 0 a 100 km/h en poco más de 7,0 segundos y alcanzaba los 235 km/h. Más adelante llegó el M3 Sport Evolution, con un propulsor de 2,5 litros y 238 CV, que firmaba 250 km/h.