En 1980, Pininfarina, el carrocero oficial de la marca de Maranello, desarrolló este prototipo como el adelanto de un Ferrari de cuatro puertas. Medía 5,10 metros de longitud y se basaba en el gran turismo 400i, con una distancia entre ejes ampliada a 2,9 metros, pero se diseñó para montar el motor V12, con más de 350 CV, del 512 BB.

Entre sus características más interesantes, se encontraban las ventanas pegadas sobre los montantes (ni se bajaban ni se subían), un interior muy tecnológico y un sofisticado sistema de aire acondicionado.